Hip Hop como escape

freestyle en teclas hip hop como escape

Ninguno parece hablarle directamente al corazón del pueblo. Mientras, personas desfallecen en el medio de una Caracas caótica que arde.

Son días de humo y sirenas, de caos, detenciones, heridas, lagrimas, donde el asfalto parece tornarse más peligroso de lo que realmente es. Para agregar, la información vuela rápido y discursos se cruzan ante nuestros ojos a cada minuto; cada político parece soltar su mejor lirica, como si estuviéramos en una batalla de Freestyle (a propósito de que ambos bandos parecieran improvisar en sus decisiones) donde desde el mismo presidente hasta el más simple diputado, planea sacar su mejor libreto para acribillar, al menos con palabras, al otro.

Ninguno parece hablarle directamente al corazón del pueblo. Mientras, personas desfallecen en el medio de una Caracas caótica que arde, como ardió en su momento la ciudad de Troya. Al parecer, como el drama de la Ilíada de Homero, el odio uso un camuflaje en alguna especie de caballo, y cuando menos lo pensábamos, o cuando mas soñábamos sobre alguna nube de cristal, despertamos y caímos, en la turbia realidad, donde nos atacamos los unos con otros, como si por asalto, nos robaron la gentileza y la venganza es nuestro primer nombre.

“¿A dónde se fue la consciencia?” “Vine a cambiar al mundo, pero el mundo fue el que me cambio” “Ready or not, here I come, you can’t hide... ” El hip hop más que música, el hip hop como salvación, en estos días tan infernales, cada de una de esas frases universales, de las mejores canciones de rap que llevo en mi ipod, se repiten íntimamente, en mi cabeza, mientras camino sobre el ahumado concreto, donde aún persisten las huellas de los estragos que dejaron enfrentamientos de la noche anterior. Y así, todos los días el mismo paisaje, el mismo panorama de mi ciudad fría y vacía.

Una rima por cada suspiro y un beat por cada pensamiento y reflexión con que nos encontremos. Y es sofocante, es imposible realmente darle una solución a todo esta situación.

Como no mostrar tú desacuerdo con esta situación, sin esperar que termines discutiendo con tu causa y compañero de lucha rutinaria en los días cotidianos, que te ha respondido en las calles cuando menos lo esperabas, capaz para “sacarte la pata del barro”. Pero el, simplemente defiende al gobierno y rechaza tus críticas hacia el sistema. Y como no expresar tus duras criticas en cuanto a la los líderes de la oposición, sin resultar ser criticado por alguna tía a la que no se pela ninguna marcha, escucha todas las noches a Capriles y lloro cuando sacaron a Leopoldo hace días. O en todo caso, pudiera suceder lo mismo con ese pana que planteaba anteriormente, pero que en vez de defender al gobierno, es un férreo Opositor que espera que al final de todo este conflicto, algún líder de estos emergentes, cambiara el alto costo de la vida en menos de una semana… La neutralidad no es válida en estos días al parecer, o te unes a uno o defiendes al otro, querer apartase es simplemente pararse en el medio carril sin moverse cuando el tren a todo vapor pase…

Una rima por cada suspiro y un beat por cada pensamiento y reflexión con que nos encontremos. Y es sofocante, es imposible realmente darle una solución a todo esta situación, sabiendo que algún bando resultara afectado. Son muchas las sensaciones encontradas que en estos últimos tiempos nos han constituido como venezolanos. Y es que resulta paradójico pero a la vez tan comprensible, como no ponerse en los zapatos de la señora que hace años perdió su casa y capaz a su hijo en un enfrentamiento, pero al fin, luego de tantas calamidades obtiene una casa en Misión Vivienda, para salir físicamente del barrio y aun llora frente al afiche de su Comandante Hugo Chávez en el medio de la sala; como a la vez, llora hoy esa señora en algún hogar también de Caracas, con el retrato de su hijo aferrándolo a sus brazos, que murió a manos de la fuerza pública victima de la cruenta represión que se vive en estos días, solo por salir y mostrar su inconformidad con el sistema.

Lamentablemente, esto es solo el espejo de lo que somos, en la trepidación de nuestros reflejos, tal cual gota en el agua, los anhelos se encuentran temblando frente a nuestra mirada, y los políticos solo constituyen la ilusión utópica de lo que un día fuimos y hoy pretendemos ser. Mientras esto pasa y el tren se acerca, yo solo sigo encontrando mi arma y escape a través del Hip Hop, como lo haría un Mc en su micrófono, un Graffitero en su spray’ un B-boy o B-Girl en su baile, o un Beatmaquer o dj a través del ritmo. Ese ritmo que hoy solo lima mi aspereza, llenando mi vacio, mis nostalgias, mi rabia, mi esperanza…

 dacas writter

  por: Dacas Writter.

  

 

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