Hip hop guatemalteco: el arte de la marginalidad

El Hip Hop viene del norte, como todas las grandes influencias que se ciernen sobre América Latina. De hombres y mujeres que se apropiaron de las diferencias que les señalaban: el color de la piel, el acento, las costumbres; y partieron de allí para crear todo un estilo de vida. Es una expresión cruda, violenta, que escupe en la cara del ciudadano promedio una realidad a la que, regularmente, le quiere voltear la mirada.

Guatemala, con quién sabe cuántos miles de hijos desperdigados por la tierra del Tío Sam, no es la excepción. La pobreza, la desigualdad, la violencia -padres de la marginalidad-, también tienen sus representantes.

Es en el asentamiento Alioto López de Villa Nueva, Guatemala, donde germina el Hip hop. Un área bautizada con el nombre del estudiante de la Facultad de Derecho de la USAC, asesinado por la policía, en 1994, cuando intentaban controlar las manifestaciones contra el alza del precio del transporte urbano.

De allí sale Alioto Lockos, un grupo de jóvenes que quiere denunciar la injusticia y la invisibilidad en la que los mantiene el sistema socioeconómico del país, y desde su marginalidad hacen sentir su presencia, al adueñarse de las calles, y centros culturales, para hacerse escuchar.

Por su naturaleza, el Hip Hop se ha confundido con un movimiento propio de las pandillas. Sin embargo, si nos despojamos de prejuicios se puede encontrar en él un interesante fenómeno de expresión social que dará acceso a las claves del mundo de los grupos marginales.

De acuerdo con el líder de Alioto Lockos, Señor Rima, el Hip hop es una manifestación cultural urbana, y está formado por una serie de expresiones artísticas, que persiguen canalizar las inquietudes de los jóvenes.

Tal es el caso del graffiti, o cultura del aerosol: la expresión gráfica que genera un lenguaje irónico que expresa la rebeldía del artista contra la opresión de que son objeto. Nació a finales de los sesenta, en EEUU, cuando activistas políticos lo utilizaron para hacer públicas sus protestas. Sin embargo, algunas pandillas se valieron de él para marcar su territorio. Por ello se consideró ilegal, y su nombre se convirtió en sinónimo de expresión de las maras.

Otro aspecto se refiere a los Dj o monta discos, que se dividen en Dj móvil, Dj radio y Dj’s club. Los móviles son los más comunes, sus equipos van de un lado a otro, y amenizan fiestas. Los radio se encargan de programar música continua, y si se agota el repertorio, deben cantar o producir efectos especiales con los recursos que tenga al alcance. Mientras que los club son los que logran alcanzar un lugar privilegiado en su campo, y cuentan con adeptos a su estilo.

Luego, aparece el Mc, abreviatura que viene del inglés “Master of Ceremony”, o Maestro de ceremonia. Poeta que, en un escenario, micrófono en mano, “rapea”, improvisa y canaliza el sentimiento que lo domina, y que lo afecta como individuo o como parte de un grupo. Finalmente, el Rap se convierte en la manifestación verbal, en el medio para criticar, proponer y protestar.

Así, las rimas de Alioto lockos se caracterizan por tocar temas que giran al rededor del mundo de la marginalidad y la violencia: los problemas de la droga, y la cotidianidad de los habitantes del asentamiento, así como el rechazo a las prohibiciones impuestas por la sociedad. Todo esto expresado con un lenguaje que, muchas veces, solo puede ser entendido por los miembros del grupo al que pertenecen. Y es articulado, además, con base en la improvisación, el ritmo y la rima que surgen, no solo del discurso, sino del dictado de la música de fondo.

En fin, decía el escritor francés, Charles Baudelaire, que existen dos tipos de vapuleo: en línea curva y en línea recta, esto para ejemplificar el golpe certero que puede provocar la palabra directa; y lo peligroso que puede ser aquella que se va por los bordes. ¿Qué tiene que ver esto con la expresión de Alioto Lockos? Simplemente que su técnica es el vapuleo en línea recta, porque optan por referirse, sin censura, a una sociedad desigual en la que parece existir solo una puerta de salida, que, a su vez, se convierte en un nuevo problema: la evasión por medio de drogas y alcohol.

Pero ¿qué pasa cuando la descripción de estas circunstancias se convierte en un ejercicio de improvisación al que acompaña la música y el ingenio para marcar el ritmo con la palabra? ¿O cuando este ejercicio se convierte en parte de un estilo de vida?: se transforma en una expresión artística. Llámesele “arte callejero” o “arte marginal”. Una expresión humana, cruda, de la realidad que los circunda, e indudablemente, una actividad redentora -como dijera el poeta Antonin Artaud-, una manera, como la que tiene todo artista, para escapar del infierno.

 Por: Vania Vargas, Belinda López y Francisco Véliz

Tomado del seminario de lingüística titulado “Análisis sociolingüístico de tres canciones del Hip hop guatemalteco”. USAC, 2006.

http://www.revistalunapark.com

+ Cultura Hip Hop

Fallece Benjamin "Benjy" Melendez, precursor del Hip Hop

La Cotorra Criolla: La historia del primer rap en español

Robert Moses: El arquitecto que dio origen al Hip Hop

LA DECLARACIÓN DE PAZ DEL HIP HOP

Comercialización de la Cultura

Influencia de la música Rap en los niños de bajos recursos